SOBRE LA AUTORA
Elisabeth Casas Forteza-Rey, Psicóloga graduada por la Universidad Barcelona, actualmente estudiante del MSc in Innovation & Entrepreneurship en ESADE; es emprendedora e investigadora centrada en el ámbito de las Neurodivergencias. Aporta un punto de vista analítico y creativo y una visión única al mundo de la investigación dada su condición de persona Neurodivergente, ya que tiene Trastorno del Espectro del Autismo.
SOBRE EL ORIGEN DE LA INVESTIGACIÓN
Este artículo es el resultado de una investigación de su autora en el marco de su participación en la iniciativa creada por Event Management Institute bajo el nombre de Psicothon. Psicothon es una “maratón” investigadora en la que jóvenes psicólogos compiten por generar contenidos científicos de valor para el mundo MICE (Reuniones, Incentivos, Congresos y Ferias, por sus siglas en inglés) y de los eventos, siempre en relación con el comportamiento de sus públicos. La primera edición de Psicothon ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Sitges a través del Sitges Convention Bureau (¡gracias por apostar por la investigación!).NEURODIVERGENTES: NO ESTAMOS ENFERMOS, SOMOS DIFERENTES
Las personas Neurodivergentes son aquellas que tienen un Trastorno del Neurodesarrollo. Estos trastornos no son enfermedades, ergo no pueden ser “curados”; son condiciones que forman parte de la persona durante toda su vida. Algunos ejemplos de Trastornos del Neurodesarrollo son el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH / TDA) o la Dislexia. Estos trastornos pueden presentarse por sí solos o pueden ser comórbidos (presentar dos o más trastornos a la vez) en algunos individuos, por ejemplo, una persona con TEA y TDAH. Por contra, las personas Neurotípicas son aquellas que han tenido un neurodesarrollo normativo toda su vida; es decir, que no tienen ningún tipo de Trastorno del Neurodesarrollo.
Tanto en la infancia como en la edad adulta, se encuentran personas que presentan un elevado grado de incomodidad ante estímulos sensoriales socialmente aceptados y que presentan déficits en la integración multisensorial, hasta tal punto que influyen en su funcionalidad en la vida diaria. Esta condición se llama “Sensory Processing Disorder” (SPD o Trastorno del Procesamiento Sensorial) y es una de las principales características de las personas Neurodivergentes (aunque también existen personas Neurotípicas con SPD). El SPD genera una actitud evitativa y aversiva ante los estímulos considerados nocivos por la persona llamada “Sensory Defensiveness” (Resistencia Sensorial).
La mayoría de los síntomas presentes en el autismo son de tipo sensorial y autorregulador. Diversos autores apuntan algunos de los principales efectos del deterioro en el procesamiento sensorial en personas Neurodivergentes:
- Déficits en la comunicación, las habilidades motoras y las habilidades sociales.
- Hipersensibilidad e hiposensibilidad frente a los estímulos sensoriales (e incluso pueden percibirlos de ambas maneras)
- Relación directa entre la hipersensibilidad sensorial y la ansiedad frente al dolor físico y las fobias específicas.
- Relación, también directa, entre positiva entre la hiposensibilidad sensorial y la ansiedad social y generalizada.
- La infancia autista es hiposensible a estímulos dolorosos e hipersensible a estímulos inocuos
NEURODIVERGENTES Y EVENTOS
Debido a estas características y a que las personas Neurodivergentes pueden ser hiposensibles o hipersensibles al dolor, hay que tener en cuenta las condiciones sensoriales de los entornos donde se realizan los eventos ya que las personas Neurodivergentes pueden estar expuestas a estímulos nocivos, sin darse cuenta, generando agitación sin entender a qué es debido.
Es ampliamente conocido que las personas con Neurodivergencias no toleran bien el cambio. Cuando se producen cambios en el entorno, las personas autistas tienden a cambiar rápidamente su foco de atención (Gomot et al, 2011). En los eventos los cambios se utilizan, en muchas ocasiones, para captar la atención del público pero en el caso de las personas Neurodivergentes (tanto audiencia como ponentes) el efecto puede ser el contrario, llevándolos a la confusión y a la pérdida de atención respecto a las actividades que se están desarrollando.
La finalidad de este artículo es facilitar la participación de personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) en eventos o actos de comunicación en vivo y optimizar la comodidad de los ponentes autistas. El estudio expone características de la percepción sensorial relacionadas con los cinco sentidos (vista, oído, tacto, gusto y olfato) aplicables al espacio donde se desarrollan los eventos para conseguir una experiencia sensorial más satisfactoria.
VISTA
El color.
Se ha demostrado (Heaton, Ludlow y Wilkins, 2006), que para los lectores autistas leer un texto sobre un soporte coloreado les facilita la lectura. El blanco, por el contrario, la dificulta.
De forma más específica, la infancia con TEA es más propensa que la neurotípica a preferir los colores verde y marrón, pero era significativamente menos propensa a preferir el amarillo, dado que la infancia autista es hipersensible y percibe el amarillo como una sobrecarga sensorial (Grandgeorge y Masataka, 2016).
Otros estudios afirman que las personas con TDAH perciben el color azul de forma deficiente (artículo de Kim, Al-Haj, Chen, Fuller, Jain et al, 2014).
En caso de que en un evento se necesiten materiales que requieran la lectura de los asistentes (posters, paneles en paredes, diapositivas que requieran leer, etc.); debemos asegurarnos de que los soportes de lectura sean de color verde o marrón, evitando que su fondo sea blanco, amarillo o azul.
Por ejemplo, si en una exposición de arte los paneles sobre los que se escribe el título, el autor o su movimiento artístico son de color verde o marrón, se facilitará la lectura a las personas con autismo.
Reconocimiento facial
Las habilidades de reconocimiento facial de las personas neurotípicas mejoran entre la adolescencia y la edad adulta. Esto no sucede en el autismo, lo que produce un estancamiento de estas habilidades, generando un déficit de reconocimiento facial. Los investigadores (Lynn, Padmanabhan, Simmonds, Foran, Hallquist et al, 2018) descubrieron que el área del cerebro encargada del reconocimiento facial (área facial fusiforme o FFA) estaba infraconectada con otras partes del cerebro, lo que conduce a un peor procesamiento facial y a déficits sociales en el autismo.
En caso de que en un evento sea protagonizado por más de una persona (un congreso, una convención…), es recomendable mostrar su nombre en pantalla a la vez que habla o utilizar “name tags” que ayudarán a un mejor reconocimiento facial. Otra buena práctica es la de subtitular el discurso de los ponentes para una mejor comprensión del público neurodivergente.
Otro ejemplo: En el caso de una obra de teatro se podría diferenciar a cada personaje por su atuendo, vistiendo cada actor un color de ropa predominante distinto de los demás.
Formas: rectas vs. curvas
Los individuos con Trastorno del Espectro del Autismo muestran preferencia por los estímulos abstractos curvilíneos, mientras que en los espacios interiores prefieren las habitaciones con formas rectilíneas (Bertamini, Clarke, Palumbo, Rampone, Sinico y Vartanian, 2020).
En caso de que en un evento se quieran emplear elementos decorativos abstractos, cerciorémonos de que sean curvilíneos. Si el evento se desarrolla en un espacio interior, asegurémonos de que las salas tengan paredes y esquinas rectas. Una buena aplicación de la teoría expuesta podría traducirse en un espacio interior rectangular decorado con dibujos y esculturas de carácter floral (que son formas curvilíneas).
OÍDO
Ruidos de fondo.
La infancia con TEA procesa el discurso hablado, tanto si hay ruido de fondo como si se está en silencio, de la misma manera que la infancia neurotípica procesa el discurso hablado con ruido de fondo (Chen, Krasus, Russo, Trommer y Zecker, 2009). La dificultad de los sujetos autistas para procesar el discurso oral es elevada incluso en situaciones con baja o inexistente contaminación acústica.
Los individuos con TEA de alto funcionamiento (síndrome de Asperger) rinden de forma inferior a la infancia neurotípica en tareas de discriminación del habla con ruido de fondo, si el ruido exige atención. En cambio, esto no ocurre si se trata de un ruido blanco (todas las frecuencias sonoras emitidas a la vez, como por ejemplo el sonido de un secador de pelo). Los resultados también apoyan el argumento de que, más que un déficit perceptivo, es un déficit atencional el que afecta a la capacidad de los individuos con TEA para discriminar el habla del ruido de fondo (Dunlop, Enticott y Rajan, 2016).
Evitar impartir charlas en espacios exteriores. Es preferible ofrecer los discursos hablados en espacios interiores, recordar a los asistentes que se mantengan en silencio y optimizar la acústica de la sala aislándola del ruido exterior.
Pfeiffer et al (2019) afirman que el uso de cascos que anulan el ruido en personas con TEA con hipersensibilidad auditiva mejora su bienestar en situaciones ruidosas o que requieran de un alto grado de integración multisensorial. En la práctica, esto se podría llevar a cabo procurando cascos que anulan el ruido o que regulan el volumen percibido por los asistentes y ponentes de un evento.
TACTO
Reacción sensorial
Tanto la infancia autista como la infancia con otras neurodivergencias presentan reacciones sensoriales de autoprotección (Tactile Defensiveness) ante estímulos agradables y el contacto físico social, lo que se relaciona con déficits en la interacción social (Cascio, Lorenzi y Baranek, 2016).
Cuando en un evento se requiera que los asistentes se mantengan en un lugar determinado del espacio (una platea, una terraza…), debemos asegurarnos de que esta colocación no requiere contacto físico entre los asistentes. Por ejemplo, un auditorio en el que las butacas son amplias y los reposabrazos no son compartidos, es perfecto.
Cuando un evento incluya sonido transmitido a través de altavoces, se debe optimizar el volumen y la calidad de la salida de audio para evitar la vibración que este produce al rebotar contra el cuerpo humano. Lo ideal es que el sonido de los altavoces no sea demasiado fuerte y no provoque notorias vibraciones en el cuerpo. Es preferible un sonido a nivel medio repartido por toda la sala que un sonido fuerte solo frontal
Malestar ante los cambios de temperatura
Los adultos con Trastorno del Espectro del Autismo experimentan una intensa sensibilidad al frío y al calor que, en muchos casos, se percibe como dolor. Este dolor provocado por el frío se percibe a temperaturas más altas y el provocado por el calor se percibe a temperaturas más bajas (Baranek, Cascio, Essick, Folguer, McGlone, Pelphrey y Tannan, 2008).
Si un evento tiene lugar en un espacio exterior, evitemos programarlo en días con previsión de temperaturas altas o bajas (sean o no extremas), ya que el umbral de detección del dolor provocado por la temperatura es inferior.
GUSTO
Sabor salado.
En un experimento de reconocimiento de diferentes sabores se concluyó que la infancia con autismo tiende a confundir el sabor salado con un sabor neutro (Baron-Cohen y Tavassoli, 2012).
En un evento con gastronomía, es preferible incluir alimentos y bebidas de sabor no salado para promover la participación activa de los sujetos con autismo y evitar la incomodidad que pueden experimentar al no poder disfrutar plenamente la actividad. Etiquetar los alimentos con el tipo de sabor puede evitar malas experiencias sensoriales.
OLFATO
Aromas placenteros y menos placenteros.
Los sujetos autistas perciben el aroma a canela, piña y clavo de forma menos placentera que los sujetos neurotípicos. El olor a naranja, por el contrario, actúa como el aroma más estimulante de todos los testados (Blatny, Dudova, Havlovicova, Hrdlicka, Urbaneck, Vodicka, 2011).
En los espacios cerrados, se propone no utilizar ambientadores que contengan canela, piña o clavo. Y se sugiere ambientar la sala con aroma a naranja para estimular a los sujetos con TEA y promover su participación en la actividad.
LA HABITACIÓN DEL SILENCIO
Kapp et al (2019) definen “Stimming” como movimientos motores estereotipados o repetitivos que realizan las personas autistas como mecanismo adaptativo que les ayuda a comunicar intensas emociones o pensamientos y a lidiar con ellos. Asimismo, explican que estos comportamientos de búsqueda de sensaciones, aunque socialmente no están bien aceptados, no deben tratar de eliminarse porque son autorreguladores.
En la práctica, esto se podría llevar a cabo creando una habitación del silencio (Stimming Room) que permitiera tomarse un descanso del evento. En este espacio las personas Neurodivergentes podrían realizar comportamientos de “Stimming” sin la presión de sentirse juzgados, podrían disponer de cascos que anulan el ruido, e incluso de objetos agradables para realizar su “Stimming” (como pelotas anti estrés o peluches).CONCLUSIONES
El propósito de esta investigación nace del interés por analizar las razones por las que las personas con Trastornos del Espectro del Autismo se aíslan de los eventos y actos de comunicación presencial. Solo entendiendo estas razones podremos trabajar en sus soluciones. Se han analizado las características de procesamiento sensorial (vista, oído, gusto, olfato y tacto) de las personas con TEA y se han enumerado recomendaciones aplicadas a los eventos para poder ofrecerles una experiencia sensorial más satisfactoria.
Este estudio no va dirigido a eventos exclusivos para asistentes o ponentes autistas; sino también a eventos de cualquier tipo susceptibles de albergar a sujetos con TEA entre su público (como en un colegio o un congreso de informáticos). Las adaptaciones indicadas para personas autistas no son nocivas para el resto de población neurotípica, por lo que su aplicación a todos los eventos sería un buen ejemplo de práctica inclusiva.
Finalmente, reafirmar mi intención de seguir investigando en esta temática y motivar a los profesionales del mundo de los eventos a crear ambientes satisfactorios para todo tipo de asistentes. Señalar también que este estudio no ha sido fácil, dada la escasez de publicaciones e investigaciones sobre estas temáticas. Por otra parte, enfatizar que esta investigación y sus aplicaciones pretenden extenderse también a otras Neurodivergencias, especialmente a las personas con TDAH, ya que también presentan peculiaridades en la percepción sensorial y necesitan adaptaciones para que sus experiencias sensoriales también sean lo más satisfactorias posible.
Elisabeth Casas Forteza-Rey
Psicóloga, investigadora y emprendedora
www.linkedin.com/in/elisabeth-casas-forteza-rey
casasfortezarey@gmail.comSI QUIERES SABER MÁS…
Baranek, G., Cascio, C., Essick, G., Folguer, S., McGlone, F., Pelphrey, K. A., Tannan, V. (2008). Tactile Perception in Adults with Autism: A Multidimensional Psychophysical Study. Journal of Autism and Developmental Disorders, 38, 127- 137.
Baron-Cohen, S., Tavassoli, T. (2012). Taste Identification in Adults with Autism Spectrum Conditions. Journal of Autism and Developmental Disorders, 42, 1419- 1424.
Bertamini, M., Clarke, E., Palumbo, L., Rampone, G., Sinico, M., Vartanian, O. (2020). Visual Preference for Abstract Curvature and for Interior Spaces: Beyond Undergraduate Student Samples. Psychology of Aesthetics, Creativity, and the Arts.
Bijlenga, D., Tjon-Ka-Jie, J. Y. M., Schuijers, F., & Kooij, J. J. S. (2017). Atypical sensory profiles as core features of adult ADHD, irrespective of autistic symptoms. European Psychiatry, 43, 51-57.
Blatny, M., Dudova, I., Havlovicova, M., Hrdlicka, M., Urbanek, T., Vodicka, J. (2011). Brief Report: Significant Differences in Percieved Odor Pleasantness Found in Children with ASD. Journal of Autism and Developmental Disorders, 41, 524-527.
Cascio, C. J. (2010). Somatosensory processing in neurodevelopmental disorders.
Journal of Neurodevelopmental Disorders, 2(2), 62-69.
Cascio, C. J., Lorenzi, J., & Baranek, G. T. (2016). Self-reported pleasantness ratings and examiner-coded defensiveness in response to touch in children with ASD: Effects of stimulus material and bodily location. Journal of Autism and Developmental Disorders, 46(5), 1528-1537.
Chen, J., Kraus, N., Russo, N., Trommer, B., Zecker, S. (2009). Effects of Background Noise on Cortical Encoding of Speech in Autism Spectrum Disorders. Journal of Autism and Developmental Disorders, 39, 1185-1196.
Dunlop, W. A., Enticott, P. G., & Rajan, R. (2016). Speech discrimination difficulties in high-functioning autism spectrum disorder are likely independent of auditory hypersensitivity. Frontiers in Human Neuroscience, 10, 12.
Elwin, M., Schröder, A., Ek, L., Wallsten, T., & Kjellin, L. (2017). Sensory clusters of adults with and without autism spectrum conditions. Journal of Autism and Developmental Disorders, 47(3), 579-589.
Ewbank, M. P., Pell, P. J., Powell, T. E., von dem Hagen, Elisabeth A. H., Baron- Cohen, S., & Calder, A. J. (2017). Repetition suppression and memory for faces is reduced in adults with autism spectrum conditions. Cerebral Cortex, 27(1), 92- 103.
Failla, M. D., Moana-Filho, E., Essick, G. K., Baranek, G. T., Rogers, B. P., & Cascio, C. J. (2018). Initially intact neural responses to pain in autism are diminished during sustained pain. Autism, 22(6), 669-683.
Fiene, L., Ireland, M. J., & Brownlow, C. (2018). The interoception sensory questionnaire (ISQ): A scale to measure interoceptive challenges in adults. Journal of Autism and Developmental Disorders, 48(10), 3354-3366.
Foxe, J. J., Del Bene, V. A., Ross, L. A., Ridgway, E. M., Francisco, A. A., & Molholm, S. (2020). Multisensory audiovisual processing in children with a sensory processing disorder (II): Speech integration under noisy environmental conditions. Frontiers inIntegrative Neuroscience, 14, 8.
Gomot, M., Blanc, R., Clery, H., Roux, S., Barthelemy, C., & Bruneau, N. (2011). Candidate electrophysiological endophenotypes of hyper-reactivity to change in autism. Journal of Autism and Developmental Disorders, 41(6), 705-714.
Grandgeorge, M., & Masataka, N. (2016). Atypical color preference in children with autism spectrum disorder. Frontiers in Psychology, 7, 5.
Gu, X., Zhou, T. J., Anagnostou, E., Soorya, L., Kolevzon, A., Hof, P. R., & Fan, J. (2018).
Heightened brain response to pain anticipation in high-functioning adults with autism spectrum disorder. European Journal of Neuroscience, 47(6), 592-601.
Heaton, P., Ludlow, A.K., Wilkins, A. J. (2006). The Effect of Coulored Overlays on Reading Ability in Children with Autism. Journal of Autism and Developmental Disorders, 4, 36, 507-516.
Kapp, S. K., Steward, R., Crane, L., Elliott, D., Elphick, C., Pellicano, E., & Russell, G. (2019). ‘People should be allowed to do what they like’: Autistic adults’ views and experiences of stimming. Autism, 23(7), 1782-1792.
Kim, S., Al-Haj, M., Chen, S., Fuller, S., Jain, U., Carrasco, M., & Tannock, R. (2014). Colour vision in ADHD: Part 1—Testing the retinal dopaminergic hypothesis. Behavioral and Brain Functions, 10, 12.
Lynn, A. C., Padmanabhan, A., Simmonds, D., Foran, W., Hallquist, M. N., Luna, B., & O’Hearn, K. (2018). Functional connectivity differences in autism during face and car recognition: Underconnectivity and atypical age-related changes. Developmental Science, 21(1), 1-18.
MacLennan, K., Roach, L., & Tavassoli, T. (2020). The relationship between sensory reactivity differences and anxiety subtypes in autistic children. Autism Research, 13(5), 785-795.
Pfeiffer, B., Stein Duker, L., Murphy, A., & Shui, C. (2019). Effectiveness of noise- attenuating headphones on physiological responses for children with autism spectrum disorders. Frontiers in Integrative Neuroscience, 13, 14.
Silva, L. M. T., & Schalock, M. (2012). Sense and self-regulation checklist, a measure of comorbid autism symptoms: Initial psychometric evidence. American Journal of Occupational Therapy, 66(2), 177-186.
Vaughan, S., Failla, M. D., Poole, H. M., Forshaw, M. J., McGlone, F., Cascio, C. J., & Moore, D. J. (2019). Pain processing in psychiatric conditions: A systematic review. Review of General Psychology, 23(3), 336-358.
Nota: De acuerdo con la investigación realizada, este artículo se ha publicado sobre fondo verde para facilitar su lectura al público neurodivergente.



